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Hallazgo de Daniel
Benjamín Morales, Mauro Sanvicente, Marco Benítez y Janneth
Padilla.
Septiembre 2003
El día 14 de septiembre de 2003, a las orillas de Laguna Guerrero
(Bahía de Chetumal, Quintana Roo, México), unos niños
encontraron a una cría de manatí atorada en las raíces
del manglar. El hecho fue reportado al teléfono de emergencia
066, del cual, el C. Jesús Navarrete a su vez lo informó
al Biól. Carlos López, de Amigos de Sian Ka’an, A.C. Los pobladores
de este lugar llevaron a la cría a las orillas del restaurant
“La Pera”.
Aproximadamente a las 14:00 hrs, El Biól. Carlos López
notificó al Dr. Benjamín Morales Vela, coordinador de ECOSUR
Chetumal sobre esta situación. A las 14:30 hrs. arribó
el Biól. López al lugar donde se encontraba la cría,
también llegó el C. Daniel Rovelo, colaborador del Proyecto
Manatí de ECOSUR, quien también había sido avisado
del hallazgo por los mismos lugareños. El C. Rovelo revisó
los alrededores del área para tratar de localizar a la madre de
la cría, pero no logró avistar manatí alguno.
La Dra. Sophie Calmé y el MVZ Mauro Sanvicente, que laboran en
ECOSUR, llegaron al lugar a las 15:15 hrs para evaluar al manatí.
La cría nadaba solamente en la superficie y sobre uno de sus costados,
características un posible padecimiento estomacal, o de que tuviera
lastimada una de sus aletas. En estas condiciones, por ser una cría
dependiente, y al no localizar algún manatí adulto cerca
del lugar hasta las 17:30 hrs, se decidió trasladarla a la ciudad
de Chetumal y no dejarla en la laguna sin cuidado alguno, lo que en un
momento dado podría causar su muerte por falta de alimento o por una
posible enfermedad no atendida.
La cría se llevó a la casa del Biól. Carlos López
donde se le mantuvo en una pequeña alberca inflable, con una temperatura
del agua entre 28 y 30° C y protegida del viento. A esta casa llegó
el MVZ Marco Benítez de Africam Safari, quien le revisó su
estado físico externo y detectó que no presentaba heridas.
Por la posición de su abertura genital se determinó que
es un macho. Se procedió a darle suero por vía nasogástrica
para evitar la deshidratación. Se contactó entonces al
MVZ Roberto Sánchez, de Dolphin Discovery , para solicitarle una
evaluación clínica más completa de la cría. El
MVZ Sánchez aceptó y solicitó que se trasportara
a la cría a las instalaciones de Dolphin Discovery en Puerto Aventuras,
Quintana Roo, donde cuentan con laboratorio para análisis clínicos
y estudios radiológicos. Además, el personal tiene experiencia
en manejo y rehabilitación de mamíferos marinos.
El 15 de septiembre a primera hora se notificó el hallazgo de
la cría a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente
(SEDUMA) del estado de Quintana Roo, y se le solicitó un permiso
para trasladar a la cría a Dolphin discovery en Puerto Aventuras,
el cual fue otorgado de inmediato. El MVZ Marco Benítez se comunicó
al Zoológico Africam Safari, desde donde su Directora General,
Amy Camacho de Rodríguez, autorizó al veterinario para
que apoyara a ECOSUR con el cuidado de la cría.
Una vez contando con el permiso de traslado, aproximadamente a las 14:30
hrs inició el viaje para llevar a la cría a Dolphin Discovery.
La operación estuvo a cargo de los veterinarios Mauro Sanvicente
y Marco Benítez, y del Biól. Víctor Luja (estudiante
de maestría de ECOSUR). El traslado se realizó en una camioneta
cubierta, la cría iba dentro de una pequeña alberca con
un poco de agua y sobre un colchón de hule-espuma. El arribo a
Dolphin Discovery fue aproximadamente a las 18:30 hrs, de inmediato el MVZ
Roberto Sánchez y su equipo procedieron a examinar a la cría,
se le aplicó suero, se le alimentó con leche mediante un
biberón, se le tomaron muestras de sangre y placas radiográficas.
La cría pasó la noche en las instalaciones de Dolphin
Discovery y al día siguiente, 16 de septiembre, se emprendió
el viaje de regreso a la ciudad de Chetumal, llegando aproximadamente
a las 19:00 hrs a las instalaciones de ECOSUR. Para entonces ya se había
preparado una alberca de 3 m de diámetro en un espacio techado,
donde se colocó a la cría. Desde entonces se mantiene en
las instalaciones de ECOSUR Chetumal.
Mapas
del área donde se encontró a Daniel
Figura 1. Península de Yucatán, México.
Al sureste de la Península de Yucatán, en la parte sur
del estado de Quintana Roo, se encuentra la Bahía de Chetumal.
De acuerdo a un estudio reciente (Morales-Vela et al., 2003), se ha
determinado que la Bahía de Chetumal es el área con mayor abundancia
de manatíes en la Península de Yucatán.
Figura 2. Bahía de Chetumal, Quintana Roo, México.
La BCH es el estuario
más grande de Quintana Roo, tiene un área estimada
en 2450 km2, incluyendo la parte de Belice, denominada Corozal Bay.
Tiene una profundidad promedio de 3 m, con un canal central que llega
hasta 7 m. Su temperatura promedio anual es de 28 °C, presenta grandes
extensiones de algas y pastos acuáticos que sirven de alimento
a los manatíes (Morales-Vela et al. 1996). En diferentes sitios,
la BCH recibe agua continental proveniente del Río Hondo,
Río Nuevo, canales, lagunas y rías alimentadas por extensos
humedales. Todas estas características hacen de la BCH un
sitio ideal para la permanencia de los manatíes.
En su parte noroeste se encuentra el sistema lagunar Guerrero, que
es un área de presencia constante de manatíes.
Figura 3. Laguna Guerrero, Bahía de Chetumal.
La Laguna Guerrero
es un área de presencia constante de manatíes, especialmente
de hembras con cría. Fue en esta laguna donde el manatí
Daniel fue encontrado, en el mapa se señala el lugar del hallazgo
con un círculo gris.
Figura 4. Laguna Guerrero, Bahía de Chetumal.
En la foto se muestra
una vista aérea de la Laguna Guerrero, lugar donde fue encontrado
Daniel el manatí (Fotografía: Mauro Sanvicente López).
Referencias
* Morales-Vela, B., Olivera-Gómez, L. D., Ramírez-García,
P., 1996. Conservación de los manatíes en la región
del Caribe de México y Belice. Informe Técnico MM01.
ECOSUR-CONACyT. Ref. N9301-2017, Chetumal, Quintana Roo, 131 p.
* Morales V., B., Padilla S., J., Mignucci G., A., 2003. Status of the
manatee (Trichechus manatus) along the northern and western coasts
of the Yucatán Peninsula, México. Caribbean Journal of
Science 39(1): 42-49 (Disponible en PDF).
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